Podemos seguir culpándonos por todo lo que a pasado entonces, o admitir la realidad que no hay culpables. Nos aferramos al dolor porque es lo único que nos queda, pero no hay porque. Se puede elegir.
Los textos que subo al el blog no son míos, yo solo los recopilo de otras paginas.
Si algún texto de los que e subido no se podía coger, dejad un comentario con el enlace y yo lo borrare
Seguidores
martes, 3 de abril de 2012
viernes, 30 de marzo de 2012
De pronto supe lo que tenía que hacer. El amor no se demuestra con palabritas ridículas, se muestra con grandes gestos. El amor son aviones con pancartas sobre un estadio, peticiones en grandes pantallas, palabras gigantes en el cielo. El amor es dar ese paso de más, aunque duela, decir lo que sentimos sin miedo. El amor es encontrar en nuestro interior un valor que no sabíamos ni que existía.
No me llames egoísta simplemente porque no seguí tus reglas y jugué a tu juego... de todas formas hace tiempo que me dí cuenta de que no era un juego y estaba enamorada. ¿Qué más da, no? Ya todo está muy lejos, ya no se puede volver...y aunque pudiera volver a elegir, me volvería a equivocar de nuevo.
¿Sabes lo que te pasa?. No tienes valor. Tienes miedo!. Miedo de enfrentarte contigo misma y decir: Está bien, la vida es una realidad. Las personas se pertenecen las unas a las otras porque es la única forma de conseguir la verdadera felicidad. Tú te consideras un espíritu libre, un ser salvaje y te asusta la idea de que alguien pueda meterte en una jaula. ¡Bueno nena! Ya estás en una jaula. Tú misma la has construido, y en ella seguirás vayas a donde vayas porque no importa a donde huyas, siempre acabarás tropezando contigo misma.

Porque prefiero sonreírte mil veces en directo y que me escuches llorar en silencio. Un abrazo. De los que llenan una sala de cine. De esos besos en la frente que saben a un te echo de menos. Como cuando te dije que guardaras un hueco en tu sofá y me hiciste un hueco en tu vida. Y ahora tengo el mío aquí, en forma de agujero que rompe un fin de semana grande. Y yo no sé qué hacer, porque se me da fatal rellenar de emociones una bolsa de recuerdos que he vaciado contigo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





